Meditar: herramienta para el crecimiento personal

El pasado mes de Noviembre hice un reto de 30 días que consistía en meditar diariamente durante 30 días. Lo hice porque durante el último semestre del año he estado tomando clases de yoga, y al final de cada clase, durante la meditación, me percataba que era uno de los momentos más importantes de cada sesión, y me ayudaba a tener la mente clara durante toda la semana.

Luego de cada sesión de meditación encuentro que puedo organizarme y resolver cosas mucho más fácilmente que si no lo hubiera hecho.

Pero ¿en qué consiste la meditación? Se trata de un proceso muy relacionado con evento religiosos o aproximaciones espirituales. Sin embargo, he descubierto que puede ayudar a cualquier persona -religiosa o no-.

Muy resumidamente meditar consiste en no pensar, o al menos intentarlo. O mejor dicho, pensar en no pensar. Puede parecer absurdo, porque para muchas personas meditar es concentrarse en algo muy profundamente. Lo cierto es que meditar es concentrarse en algo muy profundamente: concentrarse en no pensar.

En este proceso de “intentar” no pensar, comenzamos a explorar muchas capas de pensamiento hasta lograr eliminar estos pensamientos. En en esta exploración, en esta concentración donde podemos permitirnos despejar la mente y concentrarnos en las cosas importantes. De alguna manera, quizás inconscientemente, nuestros pensamientos se organizan por debajo de “caos” normal del pensamiento.

Es como cuando hablamos con alguien, que decimos cosas que no habíamos “pensado” antes, y que no tenemos idea de donde viene. Es el mismo proceso.

Al mismo tiempo que las meditaciones, también estoy llevando a cabo la tarea de escribir diariamente, escribir pensamientos, planes de acción y listas de cosas, pueden ser deseos, to do’s, etc. Es, quizás, una forma de meditación más organizada.

Ambas actividades me ayudan activamente en mi día a día, pero encuentro especialmente sorprendente la meditación por la capacidad de organización que brinda para el caos del pensamiento.

Cuando escribimos, al igual que cuando meditamos nos dedicamos a seguir una línea de alguna idea, y al hacerlo exploramos más profundamente en ella, encontrando muchas veces soluciones que no habíamos pensado anteriormente. Pero de esto hablaré en una próxima entrada.

Como estamos empezando un nuevo mes, quería invitarte a que a partir de hoy comenzaras a meditar todos los días, al menos 10 minutos, y que al cabo de 30 días, coloques los comentarios sobre tu experiencia en los comentarios de este post.

Si no sabes cómo meditar en tan poco tiempo, aquí hay un buen vídeo para meditaciones de 1 minuto:

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